Generalmente, el tratamiento consiste en la reposición de los nutrientes que faltan, tratar los síntomas en la medida de lo necesario y cualquier condición médica subyacente.
Una vez realizada la evaluación integral del paciente, se podrán tener los siguientes diagnósticos:
Situación de riesgo
Desnutrición sub-clínica o marginal (Hambre Oculta)
Desnutrición clínica:
Zona Crítica
Leve
Moderada
Grave
La conducta a seguir, en cada caso, se describirá a continuación:
- Situación de riesgo: En esta etapa, la Historia Clínica Integral sólo revelará la presencia de factores socioeconómicos, biomédicos y nutricionales desfavorables, sin alteraciones del examen físico, antropométricas o bioquímicas. En este caso, la conducta estará dirigida a orientar y a revertir esos factores negativos. Para lograrlo, es necesario contar con un equipo multidisciplinario de profesionales que deberá incluir Pediatras, Médicos Nutriólogos, Trabajadores Sociales, Nutricionistas-Dietistas y otros. Es sabido que si se combate la Pobreza se evitaría esta situación, pero escapa a la actividad de los profesionales del Sector Salud establecer Políticas de Alimentación y Nutrición para el país que tiendan a elevar la calidad de vida de toda la población. (Ver Prevención).
- Desnutrición sub-clínica o marginal (Hambre oculta): Se incluyen en esta etapa aquellos niños que, además de lo anterior, presentan alteraciones antropométricas relativas a su composición corporal: Reservas calóricas, proteicas o ambas disminuídas. La conducta a seguir es igual a la anterior, tratando de controlar al paciente en una forma más frecuente, para evitar que evolucione hacia formas más avanzadas de la Desnutrición.
- Desnutrición Clínica (Leve): Además de la información anterior, se encuentran alteraciones en el examen físico, antropométricas y bioquímicas. Se ubicará en Leve de acuerdo a la posición en los gráficos percentilares utilizados. Estas son las formas más frecuentes en la edad infantil y, lamentablemente, a la que menos atención se le presta. Es necesario tratarla muy precozmente para evitar que avance y se prolongue en el tiempo para evitar mayores daños futuros.
La conducta a seguir, en cada caso, se describirá a continuación:
- Situación de riesgo: En esta etapa, la Historia Clínica Integral sólo revelará la presencia de factores socioeconómicos, biomédicos y nutricionales desfavorables, sin alteraciones del examen físico, antropométricas o bioquímicas. En este caso, la conducta estará dirigida a orientar y a revertir esos factores negativos. Para lograrlo, es necesario contar con un equipo multidisciplinario de profesionales que deberá incluir Pediatras, Médicos Nutriólogos, Trabajadores Sociales, Nutricionistas-Dietistas y otros. Es sabido que si se combate la Pobreza se evitaría esta situación, pero escapa a la actividad de los profesionales del Sector Salud establecer Políticas de Alimentación y Nutrición para el país que tiendan a elevar la calidad de vida de toda la población. (Ver Prevención).
- Desnutrición sub-clínica o marginal (Hambre oculta): Se incluyen en esta etapa aquellos niños que, además de lo anterior, presentan alteraciones antropométricas relativas a su composición corporal: Reservas calóricas, proteicas o ambas disminuídas. La conducta a seguir es igual a la anterior, tratando de controlar al paciente en una forma más frecuente, para evitar que evolucione hacia formas más avanzadas de la Desnutrición.
- Desnutrición Clínica (Leve): Además de la información anterior, se encuentran alteraciones en el examen físico, antropométricas y bioquímicas. Se ubicará en Leve de acuerdo a la posición en los gráficos percentilares utilizados. Estas son las formas más frecuentes en la edad infantil y, lamentablemente, a la que menos atención se le presta. Es necesario tratarla muy precozmente para evitar que avance y se prolongue en el tiempo para evitar mayores daños futuros.



